domingo, 4 de abril de 2010

El Cromañón norteamericano


La tragedia de Great White

Great White es una banda formada en Los Angeles a fines de la década del '70. Muy influenciados por Led Zeppelín (a quienes le realizaron un disco tributo en 1999) y luego de varios años en el circuito de bares, lograron dar el gran salto en 1989 con el disco … twice shy, que les permitió subirse a la ola del hair metal californiano de mediados de los '80.
La posterior explosión del grunge y la música alternativa en los ’90 prácticamente derrumbó las aspiraciones de la banda de mantenerse en el candelero, llevándolos a una breve separación de dos años a comienzos del 2000.
La gira de regreso se llevo a cabo en pequeños locales de Norteamérica, atrayendo pequeñas audiencias. A pesar de eso, la banda trataba de mostrar una escenografía acorde a grandes lugares, montando un show que incluía pirotecnia y explosiones.
La noche del 20 de febrero de 2003 Great White tocaba en The Station, un local para 300 personas en Rhode Island que esa noche estaba excedido en capacidad de publico (los reportes finales confirmaron una presencia de 462 personas en el lugar).
Exactamente a las 23:05 la banda salio a escena con el tema Desert moon e inmediatamente el tour manager Daniel Biechele activó el set de pirotecnia tal cual estaba previsto, para dar la sensación de que la banda tocaba bajo una lluvia de fuego. Biechele lamentablemente no tuvo en cuenta que detrás del escenario había un panel acústico de lana de vidrio que ante la primera chispa ardió inmediatamente propagando las llamas hacia el techo del local, que comenzó a llenarse de humo
El publico tardó en reaccionar, incluso muchos pensaron que era parte del show, pero cuando el cantante Jack Russell dijo Wow...this ain't good (Esto no esta nada bien) se percataron que el incidente era muy serio.
En el concierto se encontraba el camarógrafo Brian Butler de la WPRI – TV (que casualmente estaba filmando para un informe sobre la seguridad en los boliches) quien declaró: “Fue muy rápido. Ni bien la pirotecnia se lanzó, las llamas surgieron de atrás del escenario y se propagaron hasta el techo. La gente se quedo mirando, algunos retrocedieron. Cuando me di vuelta, algunos se estaban yendo, pero otros se quedaron sentados diciendo :¡Buenísimo!. Recuerdo esa frase porque yo me dije: No, no esta buenísimo. Es hora de irnos”
Si bien las cuatro salidas de emergencia estaban habilitadas y funcionaban perfectamente, el humo y la desesperación hicieron que la gente tratara de salir por la única puerta por la que habían entrado, provocando avalanchas y amontonamientos
El saldo fue terrible. 100 muertos (incluido el guitarrista rítmico Ty Longley que no pudo dejar a tiempo el escenario) y 50 heridos por quemaduras, inhalación de humo toxico y aplastamiento. Como consecuencia de la tragedia, el gobernador Donald Carcieri prohibió posteriormente el despliegue de pirotecnia en locales para menos de 300 personas.
En Mayo de 2006, el tour manager Daniel Bichele (quien con lagrimas en los ojos acepto su responsabilidad en el juicio) fue condenado a 15 años de prisión (cuatro de cumplimiento efectivo), lo mismo que Michael Derderian, uno de los administradores de The Station.
Cinco meses después de la tragedia, Great White volvió a los escenarios en un show a beneficio de las victimas. A pesar del dolor decidieron seguir adelante con su carrera. La pirotecnia desapareció completamente de sus shows.
En el lugar donde funcionaba The Station actualmente hay un altar con cruces recordando al centenar de victimas